Llevamos en Albacete desde primeros de año con obras en prácticamente todas las calles de la ciudad, obras para la instalación de un colector de saneamiento de aguas, y ya de paso al estar todo “manga por hombro” se cambia el pavimento y se arreglan las calles en general. Como en todas las obras hasta que se acaban es un incordio, tanto para el peatón como para los vehículos.
Sin embargo, que gusto da ver después esas calles tan arregladas, siempre que no surjan problemas, como suele pasar en casi todas las obras y se tenga que volver a levantar de nuevo y lo que se suponía que estaría listo en tres o cuatro meses, nos metemos en 10 o incluso en más de un año, sin darnos cuenta.
Eso está pasando en Albacete, en una calle más o menos céntrica como es la calle Albarderos, en la acera de Villacerrada, allá por el mes de febrero, ya ha llovido desde entonces, se paralizaron las obras, pues en los arreglos se encontraron unas vasijas, dijo el Ayuntamiento que este incidente no iba a ser relevante y en unos días se reanudarían las obras. Ha pasado casi un año y todo el ayuntamiento por la obra, y sin embargo esta sigue paralizada y las susodichas vasijas no se sabe si tienen algún valor. Es más Patrimonio, que supongo que será el encargado de valorarlas, no saben si son del siglo XIX o XX, o son del “rastrillo” que ponen los domingos en la Plaza Mayor, el caso es que parte de la calle sigue tapada con esa especie de biombo, en fin un desastre.
El otro día como buen “jubilado experto en obras”, coincidí con un vecino del barrio y el hombre indignado decía que no había derecho que lleváramos casi un año con la calle en ese estado, que esto iba a ser como sacar a Franco del Valle de los Caídos, que ahora sale, que ahora no sale. En ese debate estábamos, cuando me dice: "Voy a ser franco..." , me asusté claro y le dije: "No, por favor" y me fui.
Y ahí siguen las tinajas enterradas, como Franco.
quesoypp




